Cabo Norte-Lofoten 2022

EL VIAJE DÍA A DÍA.

 

DÍA 1- MIÉRCOLES 20 JULIO: MONFORTE DEL CID-HELSINKI.

A las 12 estamos en el aeropuerto de Alicante. Nos han traído Carlos y Andrea que esta vez no nos acompañan. Da un poco de morriña marcharnos solo la mitad de la familia, pero pronto habrá nuevos viajes juntos.

Facturar no supone ninguna dificultad, aunque hay algo de cola. El peso de nuestras maletas es exacto y pronto estamos en el control policial que, sin maletas, es tarea fácil.

Una vez dentro nos abastecemos de agua para el vuelo, buscamos un buen lugar para sentarnos a comer los bocatas que traemos y terminamos con un café.

La espera no es muy larga porque el avión sale con puntualidad. Accedemos a él con mascarilla como dicta la norma, pero pronto nos damos cuenta de que casi nadie la lleva puesta y eso incluye a algunas azafatas y azafatos. Me sitúo en la ventana seguida de mis dos acompañantes, pero a Javier le toca adaptar el espacio y llevar la mochila entre las piernas porque la pasajera de delante ha puesto su bolsa debajo de su asiento (y no del delantero) con lo cual está ocupando el hueco que nos corresponde.  Llegando a Helsinki una azafata se da cuenta y le pide que lo quite porque es necesario que Javier deje ahí su mochila para el aterrizaje.

Un dato curioso durante el vuelo es que, en un momento dado, mirando por la ventanilla el perfil de la costa e islas, intento adivinar donde estamos. Al comparar lo que veo en directo con la imagen del lugar aproximado en el que creo estar en Google Maps, de pronto me ubica. Estamos entrando en Suecia por el sur, hacia Estocolmo. Nos resulta muy curioso que haya captado la ubicación llevando el móvil en modo avión y estando en pleno trayecto. Lo gracioso es que no andaba muy desencaminada en mi intento de ubicarnos.

Llegamos a Helsinki a la hora prevista y atrasamos nuestros relojes para ajustarnos a la hora local en Finlandia (Una menos que en España). Tras recoger el equipaje debemos recorrer el aeropuerto de punta a punta para llegar a la salida. Por las ventanas vamos intentando adivinar cual es nuestro hotel, el Hilton Aeroport. Supuestamente está justo al lado y se accede caminando.

Recogemos las maletas, salimos al exterior y, efectivamente, en un corto paseo llegamos al hotel donde tenemos reservada una habitación triple que resulta muy confortable a pesar de la reducción de espacio que supone una tercera cama.

Nos refrescamos y, antes de cenar, decidimos dar un paseo y pasarnos por el aeropuerto donde hemos visto un supermercado en el que podemos abastecernos de algunos complementos para la cena. Así lo hacemos y resulta una grata sorpresa porque los precios son muy razonables y hay gran variedad de productos. Resulta raro tratándose de un aeropuerto.

Javier viene al viaje convaleciente de una diverticulitis y ha traído su propio menú que incluye una compota de manzana, pero no hemos traído cuchara. En este super adquirimos una cuchara tenedor de material biodegradable que decide conservar todo el viaje e incluso llevar después a casa. Le encanta.

Como el cansancio va haciendo mella y para nosotros es una hora más tarde de lo que indica el reloj, volvemos al hotel, cenamos y prontito estamos en la cama. Mañana toca madrugar e iniciar la aventura en AC ¡Lo estamos deseando!

DÍA 2- JUEVES 21 JULIO: HELSINKIJUNTTIKYLÄ (468Km)

El despertador suena a las 6’30 y tras el aseo matutino, no perdemos el tiempo en bajar a desayunar. Las bromas de la mañana son todas a costa de Javier y su imposibilidad de probar los manjares que ofrece el buffet (Por la diverticulitis). Mientras Javi y yo nos “ponemos las botas” él debe limitarse a tomar una infusión, un zumo de manzana y una tostada de pan blanco con jamón york.

Después del desayuno recogemos el equipaje y nos encaminamos a la puerta donde nos vendrá a recoger nuestro chofer Vladimir, contratado a través de Get Transfer. Resulta ser un chaval ruso, jovencito, que habla español porque vivió un tiempo en Colombia. Es muy amable ¡Lástima que no vaya a realizar él el trayecto de vuelta el último día porque estamos teniendo problemas con un conductor que nos está enviando mensajes intentando cobrarnos más de lo previsto!

Media hora después estamos ante la empresa de alquiler. La AC es nuestra desde ayer, pero el vuelo llegaba demasiado tarde para poder recogerla, por eso podemos ir tan pronto a por ella, aunque la hora normal de recogida sea por la tarde. Esto es una ventaja porque no hay nadie. La chica que nos atiende sale a explicarnos amablemente todos los detalles en un inglés muy fluido que a veces cuesta seguir ¡Menos mal que está Javi!

Salimos con la prudencia normal al conducir un vehículo tan grande, pero nuestro conductor está acostumbrado y muy pronto la lleva como si fuera suya de toda la vida. Nos dirigimos a un Lidl, cuya ubicación traíamos localizada, para abastecernos antes de ponernos en camino. La compra nos lleva casi dos horas porque muchas veces tenemos que usar el traductor para saber lo que estamos comprando y porque las novedades de productos nos entretienen eligiendo. Resulta divertido.

Salimos, colocamos la compra y andamos unos kilómetros más con intención de parar en breve a instalarnos y vaciar las maletas. Una vez instalados estaremos más cómodos, listos para la aventura que comienza.

El área de servicio elegida es Neste K Tuuliharja, cerca de Mustajärvi. La temperatura hoy es muy alta para Finlandia y las zonas sombreadas no son una prioridad en los aparcamientos de este país, así que pasamos bastante calor preparando la comida y colocando el equipaje. Estamos un poquito preocupados porque no hemos traído ropa fresca, esperamos que esto no dure mucho (después podremos comprobar con alegría que estas temperaturas no se repetirán en ningún momento).

Poco antes de las 5 (teníamos claro que hoy era jornada de avituallamiento y toma de contacto con la AC) nos ponemos en marcha rumbo al norte. Toda la tarde será de conducción por autopista, aunque haremos una parada de descanso en una pequeña zona de aparcamiento junto a un lago, a la altura de Neste Lintulahti. Pasamos un rato intentando desenroscar la tapa de la cámara que ha quedado enganchada por el filtro y, solucionado le problema, Javi volará por primera vez el dron. Reconozco que me da un poco de miedo cuando el dron se aleja por encima del lago y deja de verse. Cada vez que lo vuele a partir de hoy, terminaré por alejarme o distraerme haciendo mis propias fotos. Mejor no mirarlo mucho.

La siguiente parada es para cenar, en el aparcamiento de ABC liikenneasema en Viitasaari, un lugar encantador junto al agua, sobre todo a esta hora en la que comienza a haber luz de atardecer.

Tras la cena continuamos camino un poco más. La conducción resulta muy agradable, circulando entre bosques que dejan entrever el largo atardecer entre sus ramas. Paramos finalmente a dormir en un área muy espaciosa ABC Pyhäjärvi y pronto se une una AC sueca,  aparcando a nuestro lado.

CONTINUARÁ…

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